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Viernes, 13 de febrero de 2009 Desvelando el genoma del NeandertalLos científicos anuncian que está listo el primer borrador del genoma de nuestro pariente más cercano. Por Lauren Gravitz
Los ancestros más cercanos del hombre, los neandertales, desaparecieron hace aproximadamente 30.000 años, dejando poco más que sus huesos a sus descendientes actuales. Sin embargo, precisamente estos huesos podrían ayudarnos a descifrar lo que nos hace humanos y están comenzando a divulgar sus antiguos secretos. Recientemente, los científicos han dado a conocer el primer borrador del genoma completo del hombre de neandertal, una secuencia de unos tres mil millones de pares. En una conferencia conjunta de prensa llevada a cabo durante la reunión anual de la American Association for the Advancement of Science, Svante Pääbo, jefe del proyecto y director de genética del Max Planck Institute for Evolutionary Anthropology, en Leipzig (Alemania), declaró que este primer borrador cubre el 63% del genoma del neandertal. La mayoría se pudo conseguir a partir de apenas medio gramo de hueso de fósiles de 38.000 años de edad, excavados en la Cueva Vindica en Croacia. “El interés del genoma del neandertal -comenta Pääbo- reside en que es nuestro pariente más cercano en todas las categorías, y nosotros divergimos hace aproximadamente 300.000 años atrás. “Estudiarlo nos desvelará qué es lo que hace que los humanos modernos sean modernos y realmente humanos; por qué nos encontramos solos, y por qué poseemos capacidades tan increíbles”, acota Jean-Jacques Hublin, director de Evolución Humana en el Max Plank de Alemania, que estuvo involucrado en la investigación. A pesar de su calidad de borrador, el genoma ya está empezando a revelar algunas características de nuestros ancestros. Tal y como esperaban los científicos, los neandertales no tenían el gen lactase que se encuentra presente en casi todos los humanos europeos y que permite a los adultos digerir leche. Pero los investigadores confirmaron que el anciano homínido sí compartió con nosotros el único gen conocido necesario para el habla y el idioma, FoxP2 – algo que estudios anteriores solamente habían sugerido. “No existe razón para suponer que no podían articularse como nosotros”, señala Pääbo. Sin embargo, los nuevos datos aportan poco a la idea de que los humanos y los neandertales se cruzaron, un tema ampliamente debatido y en el que los expertos aseguran que existen pocas pruebas. “Hemos examinado la contribución aportada por el hombre de neandertal al conjunto de genes (humanos) y éstan resulta escasa o nula”, asegura Pääbo. Pero lo verdaderamente interesante es que el cruce es un camino de dos vías, y por primera vez lo estamos examinando desde la otra perspectiva, desde los ancestros humanos en los neandertales. Así que estamos buscando pruebas en el genoma del neandertal de una contribución de nuestros ancestros humanos”. Hace poco más de dos años atrás, Pääbo y sus colegas, incluído un equipo liderado por Michael Egholm en 454 Life Sciences, publicó la primera evidencia que lograron extraer del material genético de los huesos del neandertal. Es una tarea increíblemente compleja y llena de obstáculos cuando se tiene que trabajar con un ADN tan antiguo. Cuanto más tiempo permanecen los husos bajo el suelo, más se degrada el ADN, dejando a los investigadores sólo con pequeños fragmentos con los que poder trabajar. Los microbios también invaden un esqueleto y lo saturan con su propio ADN, y aún en los huesos mejor preservados solamente el 4% del ADN pertenece a su dueño original. Como el genoma en cuestión pertenece al pariente más cercano del hombre, el proceso se vuelve más complejo. La contaminación humana es inevitable, y los investigadores deberán hallar una manera de diferenciar el ADN humano del neandertal, aún a pesar de que dos especies compartan casi los mismos genes. |









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